Manual de huertas


El Manual de Huertas contiene las nociones básicas necesarias para iniciar una huerta urbana. Para información más específica consulta nuestro Wikicultivos o bien escríbenos.

Por supuesto, les pedimos a nuestros lectores que nos hagan saber cualquier error, omisión o información adicional que pueda ayudar a mejorar este manual.

Preparación de Suelo

El suelo es el medio donde nuestros cultivos se desarrollarán a lo largo de la temporada, es de vital importancia que la preparación de suelo le dé a éstos las condiciones necesarias para el éxito de nuestra plantación. El suelo consiste en un balance entre partículas sólidas de donde las plantas obtienen sustento y nutrientes, y una parte porosa donde el suelo almacena agua y aire, ambos vitales para el desarrollo de la planta.

La preparación del suelo consiste básicamente en dos procesos, la preparación de la cama de raíces y la de la cama de semillas. La primera es el sector en profundidad del suelo donde se desarrollarán las raíces de nuestro cultivo y la segunda corresponde a la parte más superficial del suelo donde sembraremos nuestras semillas o trasplantaremos nuestros almácigos.

a)Preparación de la cama de raíces: Como mencionamos anteriormente la cama de raíces es donde las raíces del cultivo se desarrollarán, absorberán nutrientes, agua y aire. La profundidad de esta cama depende del tipo de cultivo, el maíz tenderá a desarrollar raíces hasta un metro de profundidad mientras que para el resto de hortalizas no llegarán más allá del medio metro. Para la preparación de esta cama podemos valernos de palas, chuzos y picotas o cualquier otra herramienta que nos permita perforar el suelo. Con esta removeremos la tierra de nuestro huerto hasta la profundidad deseada dependiendo de los factores ya antes explicados. Con este trabajo buscamos aumentar la proporción porosa del suelo, airearlo, eliminar malezas, sacar piedras y descompactarlo.

b)Preparación de la cama de semillas: Acá es donde nuestro cultivo se establecerá en su etapa inicial y más sensible por lo que la preparación de los primeros 30 centímetros es vital para su desarrollo. Para ello es necesario valerse de algún harnero o tipo de colador para mullir el suelo y utilizarlo como nuestra futura cama de semillas. De esta manera garantizamos que la capa superficial del suelo sea capaz de incorporar fertilizantes o compost, retener el agua de riego y facilitar la germinación de nuestras semillas o el desarrollo de nuestra plantitas de almácigo.

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Creación de surcos y camellones

Los camellones son la parte de nuestro huerto donde sembraremos nuestras semillas o pondremos nuestras plantitas. Estos consisten en un montículo de unos 25 cm de ancho y 15 de alto, deben ser en dirección Norte-Sur para que nuestras plantas reciban el sol de la mañana y de la tarde de manera pareja. Aprovecharemos la tierra preparada para la cama de semillas para la confección de estos.

Los surcos son los “valles” que existen entre dos camellones consecutivos, por estos correrá el agua de riego ya que si regamos directamente las plantas estas correrán el grave peligro de ser atacadas por hongos y otras enfermedades, el agua que corra a lo largo del surco infiltrará en el suelo de nuestra huerta llegando hasta las raíces de nuestras plantas. El riego siempre tiene que realizarse a través de estos para evitar el encostramiento en los camellones, este fenómeno impide que entre aire al suelo e impide que las semillas germinen al quedar atrapadas debajo de la costra. El ancho de los surcos varía según la distancia entre hilera que alcanza el cultivo. El largo de nuestros surcos y camellones es también variable, si el desnivel del suelo es muy pronunciado es preferible que estos sean más cortos para que el agua que correrá por los surcos lo haga de manera suave y tenga la posibilidad de infiltrar de manera pareja a lo largo de este. Si el desnivel no es muy pronunciado el largo de los surcos y camellones puede ser mayor. A partir de este concepto es vital que al crear surcos y camellones solo haya un pequeño desnivel para que circule el agua de riego, pero si este es muy pronunciado el surco y camellón terminará perdiendo mucha tierra por erosión con cada riego.

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Almácigos

Nuestros almácigos podemos realizarlos en una almaciguera común y corriente o bien en vasos recortados de diez centímetros de altura asegurándonos que tenga orificios en su base para permitir que percole el agua en exceso. Llenamos nuestra almaciguera con tierra de hoja ya que posee una muy buena aireación, buena retención de agua y muy rica en nutrientes. Luego sembramos nuestras semillas a un centímetro y medio de profundidad, cubrimos y luego regamos con sumo cuidado para evitar que la semilla corra para abajo con el agua.

Esperamos dos a tres semanas cuando la planta tenga cuatro hojas, en este momento nuestras plántulas están listas para ser trasplantadas a nuestra huerta.

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Siembra y trasplante

Ahora que tenemos nuestro suelo ya preparado podemos iniciar nuestras labores de siembra y trasplante.
Para la siembra en primer lugar tenemos que saber si la época en la que nos encontramos es la ideal para el desarrollo de nuestra futura plantación, este dato puede ser fácilmente obtenido de la tabla general de cultivos. En segundo lugar tenemos que garantizar que la clalidad de nuestras semillas sea la ideal, debemos evitar semillas que hayan estado por varias semanas expuestas a la humedad y temperatura ambiente y preferir semillas envasadas y selladas. Antes de sembrar es necesario hacer un riego de pre siembra, este último consiste en regar abundantemente solo por los surcos. Este proceso tiene el fin de que si regamos directamente arriba del camellón con el calor y la posterior evaporación del agua se formará una costra que dificultará la emergencia de nuestras plantas. El mismo suelo se encargará de transmitir el agua del surco hacia el camellón y la semilla. Ya que tenemos nuestro suelo húmedo podemos sembrar nuestras semillas. La profundidad de siembra es directamente proporcional al tamaño de la semilla, una grande como de maíz o poroto puede ser sembrada a cuatro centímetros, en cambio una semilla de tomate o acelga debe ser sembrada a 1,5-2 centímetros de profundidad. En cada hoyo que hagamos para sembrar pondremos dos a tres semillas, esto último nos garantiza que si una de las semillas fallara en su germinación tenemos un respaldo. En caso de que las dos semillas germinen nos veremos en la obligación de trasladar una a otro lugar o derechamente eliminarla, dicho proceso se denomina raleo.

Una vez que hayamos sembrado todas nuestras semillas a lo largo del camellón podemos asegurar una excelente germinación regando aun más a través de los surcos. Durante el periodo de germinación el riego deberá repetirse todos los días, siempre por el surco y jamás a través del camellón.

En el caso de trasplante de almaciguera a nuestra huerta el riego de pre siembra es igual de necesario, debemos hacer especial cuidado de no dañar las raicillas al sacar las plantitas de la almaciguera ya que son estas las responsables de absorber el agua y nutrientes necesarios para el asentamiento de la planta. Realizamos un agujero en el suelo que cubra medio centímetro por encima del punto de donde se empiezan a formar las raíces. Cubrimos y compactamos con los dedos la tierra alrededor de la planta. Luego de cubrir nuestros camellones nuevamente regamos a través de los surcos.

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Riego

El riego se realiza siempre a través del surco debido a las restricciones mencionadas anteriormente como sensibilidad al ataque de hongos si la planta y el fruto de ella se encuentra en contacto con el agua de riego, o problemas de encostramiento que impedirán la infiltración de agua. El riego debe ser parejo a través del surco para que así todas las plantas del camellón alcancen la dosis justa de agua. Si el riego se efectua con manguera hay que tener cuidado que la presión de esta no sea lo suficientemente grande como para erosionar el camellón y con el tiempo llegar a destruirlo.

El riego debe hacerse en justa medida según la necesidad del cultivo, dicha necesidad a su vez depende de la temperatura, la estación del año, el estado de desarrollo de las plantas y si hubo precipitaciones en la semana (sobre todo en la época de invierno). La mejor manera de experimentar si el suelo tiene una correcta cantidad de agua capaz de satisfacer las necesidades del cultivo es verificando si este se encuentra correctamente mullido. Dicha labor es fácilmente realizable inspeccionando el suelo y viendo si debajo de la superficie la tierra se encuentra mullida, ni muy seca, ni anegada.

La frecuencia de riego es más bien variable, si este se realiza bien en épocas de poco calor no debiera de regarse más de 2 o 3 veces por semana, mientras que en verano no debiera de superarse las 4 o 5, por lo que no es necesario regar todos los días.

Cabe destacar que un exceso de riego producirá una anoxia en las raíces por lo que estas se volverán incapaces de tomar agua del suelo. Dicho efecto da por resultado que los síntomas por exceso de agua sean similares a los síntomas por falta de esta (tales como marchitamiento, defoliación, amarillamiento de las hojas, etc… ) por lo que si se observan estos es de vital importancia investigar su motivo, verificar el suelo y ver si se encuentra anegado o seco.

Especies vegetales y manejo de plagas1

Orégano (familia Lamiaceae): Repelente contra diversas especies de insectos. Sembrar en los bordes de los canterosy cercas perimetrales de huertos pequeños.

Albahaca y albahaca blanca (familia Lamiaceae): Repelente y antialimentaria de diversas especies de insectos. Plantarla intercalada, en barrera o en las cabeceras de los canteros (canteros = bancales).

Mentas (familia Lamiaceae): Repelente y antialimentaria contra áfidos (ej: pulgones) en la vegetación vecina a ella y también dípteros (mosquitos) y lepidopteros (orugas o larvas de mariposas y polillas). Plantar en bancales intercalado con hortalizas.

Romero (familia Lamiaceae): Repelente y antialimentaria contra lepidópteros, coleópteros (escarabajos, etc) y dípteros (mosquitas). Sembrar asociada.

Tomillo (familia Lamiaceae): Repelente contra los gusanos de la coliflor. Sembrarlo disperso en el huerto.

Flor de muerto (familia Asteraceae): Repelente y biocida a nemátodos. Intercalada o en rotación.

Caléndula (familia Asteraceae): Efecto biocida contra nemátodos y repelente contra diferentes especies de insectos. Sembrada intercalada, en rotación o en asocio en los bancales o parcelas.

Zanahoria (familia apiaceae): Repelente a la mosca blanca.

Ajo (familia Amaryllidaceae): Sirve para combatir hongos (oidios) del suelo, debido a su fuerte aroma y secreción de sustancias.

Ahora cultivemos nuestras plantas!!!!!!!

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1. Boletín Fitosanitario. Instituto de Investigaciones de Sanidad Vegetal._a.1, no1 (1990-)._ La Habana: INISAV. []

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